Dos momentos que no conviene confundir
Los visados de residencia portugueses más habituales entre latinoamericanos — el D7 para quien vive de rentas o pensiones, el D8 para quien trabaja en remoto para clientes o empresas de fuera, el D2 para emprendedores — tienen dos fases: el visado que concede el consulado, válido para entrar y pedir la residencia, y la autorización de residencia que se tramita ya en Portugal.
El seguro acompaña esas dos fases de forma distinta:
- Para la solicitud del visado, los consulados piden habitualmente un seguro de viaje que cubra gastos médicos — incluida la asistencia urgente y la repatriación — durante el periodo del visado.
- Para vivir en Portugal, lo que necesita es una póliza de salud de verdad, portuguesa o internacional, con la que su familia va al médico.
La práctica concreta varía según el consulado y el centro de visados: confirme la lista de documentos que le corresponde antes de contratar nada.
